La potencia de un generador es una de las características más importantes a la hora de comprar o alquilar.

Calcular las dimensiones de un grupo electrógeno no suele ser por lo general un problema ya que, en la mayoría de los casos, sus características están especificadas en proyectos de obra e de ingeniería civil o vienen determinadas por la normativa aplicable en cada caso. El problema surge cuando se trata de pequeños grupos de uso doméstico o para pequeños negocios.

El mejor consejo que le podemos dar para calcular la potencia de un generador es que busque ayuda de  profesionales. No se extrañe si quien le aconseja le hace preguntas sobre su actividad, sobre los equipos que utiliza, el lugar y las condiciones en las que lo va a utilizar, sobre los periodos de actividad de la máquina o quien lo va a manejar. Todas estas preguntas van encaminadas a encontrar el generador ideal para usted como si fuese un traje a medida. De hecho, se debe desconfiar de cualquiera que le recomiende un grupo electrógeno sin preguntar, pues demuestra que no está teniendo en cuenta sus necesidades. Escoger bien es la mejor inversión.

Hay que considerar muchas características: las revoluciones del motor, el tipo de combustible, el tipo de refrigeración, la portabilidad, el ruido o las emisiones. La potencia de un generador es una de las más importantes pero no la única. Piense no solo en la aplicación que le va a dar actualmente sino en el uso que le dará en el futuro. Si es un pequeño negocio considere sus necesidades si su empresa experimenta un pequeño crecimiento a corto plazo.

Calcular la potencia de un generador es importante para asegurar la vida útil de la máquina y ajustar el consumo de combustible. Si sobredimensionamos demasiado el grupo electrógeno, gastaremos combustible sin necesidad. Peor todavía es adquirir un grupo de menos potencia de la necesaria. En este caso corremos el riesgo de que no funcionen todos los equipos o que el generador trabaje sobrecargado continuamente por encima de la potencia nominal lo que acorta la vida del motor y provoca averías que pueden salir muy caras.

Lo primero que debe hacer es averiguar si sus equipos funcionan con corriente monofásica a 220V o trifásica a 380V. Si sus equipos son monofásicos, usted necesita un grupo electrógeno monofásico. No compre nunca un generador trifásico si realmente no tiene ningún equipo que funcione a 380V.  Debe tener en cuenta que los generadores trifásicos tienen tres salidas por lo que la potencia total se divide entre tres, así que ninguno de sus equipos debe superar 1/3 de la potencia total.

bombillas

A continuación sumaremos las potencias requeridas por cada equipo. Para ello debe tener en cuenta que hay dos tipos de consumidores de corriente:

  • Con cargas resistivas: la corriente pasa a través de resistencias. No originan “pico” por lo que el consumo es lineal según el amperaje marcado en la chapa de características.  En este caso debe fijarse en la potencia nominal. Algunos ejemplos son  los radiadores de resistencias, las bombillas de filamento, etc.
  • Con cargas inductivas: la corriente pasa a través de bobinas. En este caso el “pico” puede ser hasta el triple de la potencia nominal y aunque sólo dure unos segundos debemos asegurarnos que el generador sea capaz de proporcionar el máximo requerido. Un ejemplo de este tipo son las radiales. En algunos casos, los aparatos están regulados por presostatos, termostatos, temporizadores u otros reguladores periódicos que hacen que el “pico” se repita cada vez que desciende la presión, temperatura, etc. o cuando ha pasado el tiempo programado. De este tipo son los frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, ventiladores, compresores de aire, etc. Para este tipo de aparatos, tenga en cuenta tanto la potencia nominal como la  potencia máxima. La puede calcular multiplicando la potencia nominal por el coeficiente de arranque.

Ya conoce la potencia total que necesita, ahora analice la ficha técnica de los grupos electrógenos que hay el mercado. Existe la picaresca de vender un generador con un alternador de una determinada capacidad pero con un motor de caballos insuficientes para generar la potencia prometida. No se fíe tampoco de las referencias 3000, 5000, 6000, que acompañan al modelo pues casi nunca son el referente de potencia sino una denominación comercial equívoca. Asegúrese de que el fabricante puede proporcionarle un buen servicio post-venta y no olvide realizar un correcto mantenimiento periódico al generador para mantener en buen estado su inversión.