El mantenimiento de grupos electrógenos de emergencia es una tarea necesaria para garantizar el buen funcionamiento de estas máquinas, aunque lo cierto es que no siempre se realiza con la frecuencia debida. Si en cualquier tipo de generador el mantenimiento es importante, en el caso de los instalados para emergencia por fallo de red, es fundamental. He aquí 5 razones para realizarlo periódicamente:

  1. Que la máquina funcione correctamente cuando sea necesario. Es decir, que entre en funcionamiento sin problemas cuando haya un corte en el suministro eléctrico. Se suele pensar que las máquinas fallan y sufren averías únicamente a causa del desgaste producido por su uso, pero lo cierto es que la inactividad de cualquier aparato, ya sea un generador, un cortacesped o una lavadora, puede ser tan dañino como su uso excesivo. Es muy frecuente olvidarnos de nuestro generador mientras no nos hace falta y al ir a utilizarlo no arranca o funciona mal. Esto puede causar un trastorno más o menos grave según las circunstancias pero, en el caso de grupos electrógenos de emergencia, puede tener graves consecuencias ya que el generador no entraría en servicio ante un corte de corriente dejando inactivos todos aquellos aparatos conectados a él. Un grupo electrógeno de emergencia «abandonado» por su propietario, que nunca se arranca y al que no se le hace un mantenimiento periódico sufrirá con toda seguridad averías en el circuito de refrigeración, la resistencia de caldeo, las baterías, etc. Es muy frecuente que la máquina no funcione, simplemente, por falta de combustible debido a que nadie vigila el nivel entre servicio y servicio.
  2. Alargar la vida de los equipos.  Igual que hacemos con nuestro vehículo, debemos sustituir periódicamente componentes como los filtros y el aceite ya que si no están en buen estado puede provocar costosas averías en el motor. Un buen mantenimiento de un grupo electrógeno, alarga su vida útil, ahorra dinero en averías y es la mejor forma de proteger nuestra inversión. En el caso de los grupos electrógenos de emergencia por fallo de red hay que tener en cuenta que, aunque la máquina tenga pocas horas de funcionamiento, permanece activa 24 horas los 365 días del año haciendo autochequeos y calentando el aceite del circuito para facilitar el arranque por lo que, con el tiempo, puede sufrir deterioro.
  3. Trabajar con seguridad. Una máquina en buen estado es una herramienta segura para su usuario. En este sentido la rentabilidad del buen mantenimiento de grupos electrógenos es altísima si ayuda a evitar accidentes. La ley de Prevención de Riesgos Laborales exige la revisión periódica de los equipos utilizados por los trabajadores o instalados en el centro de trabajo.
  4. Cumplir la normativa. En algunos lugares con gran tránsito de personas (centros comerciales, cines, museos, aeropuertos, centros de atención al público, etc.) la normativa es muy exigente respecto a los grupos electrógenos de emergencia. Lo mismo sucede en lugares en los que el suministro sea de vital importancia (hospitales, residencias geriátricas, etc.) o en aquellos en los que no pueda dejar de funcionar el sistema informático (instalaciones militares o de seguridad nacional, compañías de seguros, etc.). En las comunidades de vecinos, por ejemplo, debe asegurarse el suministro ante el corte de red para que funcionen como mínimo los ascensores y la iluminación de escaleras. Cada lugar con un grupo electrógeno tiene unas necesidades específicas recogidas en la normativa que le afecta y puede requerir una sola intervención o varias. Cumplir estos requisitos es importante ante una inspección.
  5. Estar preparado ante una incidencia. Si a pesar de realizar correctamente el mantenimiento, la máquina sufre una avería, conocer bien su funcionamiento puede acortar considerablemente el tiempo de respuesta. En primer lugar, podremos dar al técnico una información más precisa sobre la anomalía detectada. Además, si estamos acostumbrados a manipular la máquina es más probable que se pueda solucionar telefónicamente sin necesidad de que el técnico se desplace hasta el grupo (lo que supone un gran ahorro). Además de las intervenciones de mantenimiento del Servicio Técnico, se debe realizar una revisión mensual que es sencilla por lo que podemos hacerla nosotros mismos. Su técnico habitual le explicará como realizarla. En muchas ocasiones el propietario detecta una anomalía antes incluso de que haya avería (por el sonido del motor, por un piloto que nunca antes se había encendido…).